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Transporte & Logística

Alcohol, fatiga, automedicación – ¿cómo prevenir los riesgos al conducir?

Todos estos factores pueden aumentar los riesgos en carretera. Los conductores que han consumido alcohol tienen 17,8 veces más probabilidades de causar un accidente mortal. Casi el 30% de los accidentes se cree que son causados por la fatiga, mientras que algunos medicamentos también pueden representar un grave peligro. Por lo tanto, es esencial limitar cualquier factor que cause la pérdida de atención.

Fatiga: tratarla de antemano

La fatiga es un problema clave, ya que puede llevar a quedarse dormido al volante. Suele ser causada por la falta de sueño, por lo que es necesario actuar lo antes posible, antes de que se convierta en un problema.

Adoptar buenos hábitos, como asegurarse de dormir lo suficiente, y en un horario regular, así como la eliminación de actividades comunes como quedarse hasta tarde y mirar una pantalla, que afecta tanto a la longitud como a la calidad del descanso, son cruciales. Si no, la somnolencia puede ocurrir al día siguiente, especialmente durante períodos monótonos, como cuando se conduce. «Ante los primeros signos de fatiga, los conductores deben detener su vehículo porque el riesgo de sufrir un accidente en media hora es tres o cuatro veces más probable», explica el profesor Damien Léger, presidente del Consejo Científico del Instituto Francés del Sueño y la Vigilancia (INSV).

Se recomienda a los conductores hacer un descanso cada 2 horas. Al conducir después de un largo día, se debe ser consciente de que 17 horas de vigilia activa es equivalente a un contenido de alcohol en sangre de 0,5 g. Puede ser útil tener en cuenta que las nuevas generaciones de vehículos pueden ayudar a detectar e informar de la disminución del estado de alerta de un conductor.

Beber y conducir: tolerancia cero

Aunque el nivel de alcohol en sangre tolerado difiere de un país a otro de Europa, la conducción en estado de embriaguez sigue siendo una de las principales causas de los accidentes de tráfico. En Francia y España, por ejemplo, se estima que aproximadamente un tercio de los accidentes mortales afectan a un conductor con un nivel de alcohol en sangre superior al umbral autorizado (0,5 g/l de sangre); el riesgo de un accidente se triplica con un nivel de alcohol en sangre de 0,8 g/l.

El riesgo para los conductores de camiones va más allá de la conducción. También incluye la caída de objetos al entrar en la cabina, así como los peligros asociados con el manejo de mercancías y lonas. Hay que tener en cuenta que un solo vaso de alcohol representa un nivel de alcohol en sangre de 0,2 g/l: ¡pronto sube! Instalar bloqueo de encendido es una opción para asegurarse de que uno no coja el volante en un estado de embriaguez. Se trata de un dispositivo que impide la ignición del vehículo si el nivel de alcohol del conductor supera el máximo legal o el nivel fijado por el propietario del vehículo. Pero para estar bien seguro, la única solución es abstenerse estrictamente de beber cuando se tiene que conducir.

Automedicación: cuando el tratamiento puede causar un accidente

Percibido como inofensivo o rutinario, tomar medicamentos no es un asunto trivial. Si bien a menudo se hace para mejorar la capacidad de trabajar, la automedicación puede, por el contrario, causar accidentes. En invierno, muchos conductores usan medicamentos para combatir los síntomas de la gripe. Algunos de ellos contienen ingredientes que pueden causar somnolencia grave, enviando al conductor a dormir sin previo aviso.

Para evitar riesgos, tomar medidas para educar e informar a los conductores es la mejor solución. Se debe recordar a los conductores que siempre verifiquen si su medicamento es compatible con la conducción y que busquen el consejo de un farmacéutico o médico en caso de duda. Del mismo modo, un recordatorio de las posibles consecuencias de tomar medicamentos es muy eficaz, incluso si es necesario varias veces a lo largo del año. Esto también brindaría la oportunidad de reiterar que se necesita atención tanto con respecto a los tratamientos a largo plazo (p. ej., para la diabetes, la presión arterial, etc.) como ocasionales (para el dolor, la fiebre, etc.).

Por último, es importante recordar que los riesgos viales son aún mayores cuando se combinan la falta de sueño, la bebida y la automedicación.Teniendo en cuenta todas las causas, el número de víctimas mortales en carretera en los 27 Estados miembros de la UE disminuyó un 23 % entre 2010 y 2019, y un 2 % entre 2018 y 2019. Para mantener esta tendencia a la baja, lanueva legislación Europea exigirá tener instaladas varias funciones de seguridad en todos los modelos de vehículos nuevos a partir de 2022.

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