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Alimentación

Transporte de productos alimenticios perecederos: en busca de soluciones más sostenibles

Si bien la COVID-19 ha exacerbado los problemas de salud relacionados con la entrega de alimentos perecederos, los problemas ambientales siguen siendo una tendencia subyacente bajo la influencia de las empresas de transporte. Cómo elegir un camión refrigerado. Opciones para vehículos más sostenibles adecuados para la industria alimentaria. Enfoque.

Aunque la seguridad sanitaria se ha convertido repentinamente en una prioridad durante la crisis del coronavirus hasta el punto de eclipsar a todas las demás, las cuestiones ambientales siguen siendo una preocupación permanente para los vehículos comerciales que transportan productos alimenticios perecederos. Por consiguiente, los fabricantes de carrocerías de vehículos refrigerados están trabajando para ofrecer soluciones más eficientes y respetuosas con el medio ambiente, ya sea para el transporte de larga distancia, las entregas urbanas o a particulares en el hogar, pero siempre teniendo en cuenta las características específicas de la refrigeración.

Refrigeración: necesidades específicas

Los vehículos de mercancías que transportan productos alimenticios perecederos consumen más energía que otros vehículos comerciales porque están equipados con una unidad de refrigeración. Requieren equipos de alto rendimiento para generar y mantener la temperatura adecuada para su carga y así garantizar la integridad de la cadena de refrigeración. Como es difícil reducir la pérdida de energía causada por la apertura de las puertas cuando el vehículo está parado, los carroceros están trabajando para mejorar el aislamiento de la carrocería. Esta solución limita la necesidad de refrigeración y ahorra energía.

Para continuar esta tendencia, se pueden elegir motores más respetuosos con el medio ambiente. La carga transportada por el vehículo de mercancías y la distancia a recorrer determinarán la solución más adecuada. En el caso de la distribución urbana, los vehículos 100% eléctricos harán posible cero emisiones durante el uso del vehículo. Su principal desventaja? Alcance máximo limitado que no es suficiente para el transporte de larga distancia y entregas. Para superar esto, una alternativa relevante son los vehículos que utilizan gas natural (en forma gaseosa para distancias medias o licuados para largas distancias), combinados con un generador que también funciona con gas o electricidad. Su huella de carbono es menor que la de los vehículos diésel, especialmente con el gas natural vehicular de biomasa. Es esencial elegir correctamente la fuente de energía entre las diversas soluciones que existen actualmente en el mercado para conciliar el respeto del medio ambiente con la rentabilidad económica.

Por último, dado que los sistemas de refrigeración pueden causar contaminación acústica y que los vehículos de transporte de mercancías limpios también cumplen requisitos más estrictos con respecto a este tipo de contaminación, el CO2 puede utilizarse para fines de refrigeración sin ruido, además del uso de motores eléctricos.

El hidrógeno, una vía para el desarrollo futuro

En el futuro, se espera que aparezcan más modelos impulsados por hidrógeno. Utilizando una pila de combustible alimentada por esta energía alternativa, podrán proporcionar la energía necesaria para la refrigeración. Los prototipos de diferentes fabricantes han ido más allá de la producción en pequeños volúmenes, como el semirremolque refrigerado por hidrógeno fabricado por el francés Chéreau, el primero en el mundo, presentado en 2019. También se espera que la inminente llegada de nuevos modelos de furgonetas y camiones que utilicen estas fuentes de energía alternativas genere un efecto dominó y fomente el auge de estas soluciones para el transporte y la distribución «limpios» de productos alimenticios perecederos.

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